Investigación documental rescata tradicional Danza del Baila Viejo23/Julio
Este viernes 23 de julio en la Biblioteca Pino Suárez se presentará un libro y CD realizado por Haydée Quiroz con los testimonios de este ritual indígena de Tabasco En el marco del Sexto Festival Nacional de Danza Folklórica que se realiza en Tabasco, este viernes 23 de julio en el auditorio de la Biblioteca Pública “José María Pino Suárez”, a las 18:00 horas, será presentado el libro “El Baila Viejo, expresión de la cultura yokot’an”. La entrada es libre. Esta edición que incluye un CD con registro audiovisual de la danza indígena chontal es el primero que realiza el Instituto Estatal de Cultura como parte de una serie de investigaciones que busca exaltar la importancia de la música, danzas rituales y tradiciones de Tabasco. La presentación estará a cargo de la investigadora de este proyecto Haydée Quiroz Malca, de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y de la titular del Instituto Estatal de Cultura, Norma Cárdenas Zurita. En el evento será proyectado el video documental que acompaña al libro y al final habrá una demostración de las danzas del Baila Viejo de Tucta y Guaytalpa, Nacajuca. El Baila Viejo es uno de los rituales indígenas más importantes y representativos de la comunidad yokot’an en Tabasco. Existe una serie de elementos simbólicos que se reproducen con la naturalidad de la cultura misma; tanto la danza como la música y sus instrumentos se conjugan en un clima de respeto, sabiduría e historia. En la actualidad es una danza de las comunidades del municipio de Nacajuca, asociada a la víspera de las fiestas patronales. En Mazateupa es una celebración movible de acuerdo al quinto viernes de la Semana Santa. En Tecoluta, el 14 de agosto para la Virgen de la Asunción y el 8 de diciembre para la Virgen de la Concepción. En Tucta se realiza el 24 de julio en honor Santiago Apóstol y el 24 de diciembre en Guaytalpa, celebrando la Santísima Natividad. El Tapotzingo, se realiza el 15 de julio en honor a la Virgen del Carmen. La característica de esta danza es la máscara tallada en madera, con características de personas ancianas y datan de más de un siglo, pues fueron heredadas de padres a hijos. La cabecera lleva una trenza de fibra de plátano, aunque también puede hacerse con henequén o pueden ir adornadas con cintas de colores. Los danzantes llevan en la mano una sonaja y en la otra un abanico pequeño, en cada vuelta hacen una reverencia al santo con el abanico, como un saludo hacia donde está el altar. El abanico se carga con la mano izquierda y la sonaja con la derecha. Hay un orden de los sones que en las danzas del Baila Viejo se respeta mucho el silencio en torno al ejecutante. Hay un son para comenzar y otro para terminar. En la actualidad, algunos pobladores de la región yokot’an se han interesado en la preservación de esta danza ritual. Muchos de ellos son guardianes de tradición, quienes a través de talleres de música y danza, han logrado despertar el interés sobre el Baila Viejo entre las nuevas generaciones. Este libro fue editado por gobierno del estado, a través del Instituto Estatal de Cultura, y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, por medio de la Dirección de Culturas Populares
|
||||